TRAS LAS HUELLAS DEL PASADO

PRÓLOGO

Es triste señalar cuán pobre es nuestra literatura autobiográfica. Y no porque nos falten figuras señeras cargadas de rica experiencia, de irrepetible mensaje. Un entorpecedor sentido de la modestia ha hecho creer a algunos de nuestros prohombres que han protagonizado episodios transcendentales que debían de llevarse consigo el recuerdo de eventos, y experiencias que han marcado toda una época.

Narciso Núñez Moreno, sin carecer de la autentica humildad que caracteriza a los grandes, ha sabido esculpir en estas páginas la memoria de episodios, de sucesos históricos representativos de una época crucial del devenir histórico del Evangelio en España.

Vástago de una de las más ilustres familias evangélicas manchegas, nacido para ser heraldo de Jesucristo y Pastor-Misionero, ha dejado huellas imborrables en la vida y en la experiencia espiritual de miles de almas. En su terruño, en campos de Andalucía, en Cataluña, Valencia, en todo rincón donde a lo largo de toda su vida ha abierto surcos y ha sembrado la semilla de la Fe de Cristo, Narciso Núñez Moreno junto con su esposa y los hijos  ha vivido, lo ha padecido y lo ha superado todo, desde el ser apedreado, como cuando estuvo a punto de ser arrojado a un pozo en el pueblo de El Ballestero en Albacete.

Una amistad de más de medio sigo emparanta mi alma con la suya. Imberbe, aún en mi adolescencia, cuando yo empezaba a florecer e4n mi alma las primeras ilusiones vocacionales, alguien me habló de él, del predicador valdepeñero que con fuego de elocuencia y pasión insólitas encendía las almas y hacía vibrar los auditorios. Aún resuenan en mí los acentos de poder con que nos hacían temblar sus predicaciones.

Eran aquellos los tiempos del silencio obligado, del señorío de los dictadores, del inquisitorial nacionalcatolicismo. Hablar de Cristo era «DELITO» suficiente para empujar al «PAREDÓN» de la infamia a los osados. ¡Qué episodios, que heroicidades se vivieron entonces! En el cañamazo de las dificultades y de las prohibiciones se bordaron entonces las filigranas de fe no menos gloriosas que aquellas en las que nos cuentas losdd historiadores de nuestra historia evangélica del XVI.

Y no podía perderse la memoria del Renacimiento Evangélico español. Sus protagonistas, los que vivieron la posguerra, la persecución, los avances lentos pero audaces, los que reavivaron las ascuas de un fuego nunca del todo apagado, debían decirlo, registrarlo para testimonio permanente, para legado a las nuevas generaciones. Narciso Núñez Moreno lo ha hecho. Ha tomado un poco, sólo un poco, de lo mucho que en su riquísima experiencia atesora y con ello, a la par que enriquece al lector, rende homenaje de gratitud al Dios de los mártires evangélicos hispanos. Núñez figura entre ellos.

 

 

 

Deja un comentario

Cerrar menú

Notice: ob_end_flush(): failed to send buffer of zlib output compression (0) in /home/radioman/public_html/wp-includes/functions.php on line 4344